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domingo, 30 de diciembre de 2012

FELIZ AÑO NUEVO EN LUCHA.



El año nuevo lo anuncian
Como un tigre enfurecido
Con las garras afiladas
Y mostrando los colmillos.

El año nuevo lo encargan
Como engendro mal parido
Con la cara deformada
Y miseria en sus bolsillos.

Lo quieren, el año nuevo,
Con horchata en los sentidos
Sin piedad para los pobres
Y colmado para el rico.

La crisis, la tapadera
Del que obtiene beneficio
Y se burla de los pobres
Que se comen los ladrillos.

Y, ¡ole!, los coches de lujo,
Y al pobre, con el martillo.
Y, ¡ole!, ¡la gran opulencia!,
Y al pobre, alambre de espino.

Qué pena que no reaccionen
Los que pasan de lo lindo;
Qué pena que no se enteren
Que hay niños que pasan frío.

Qué pena, penita, pena
No tener siendo martillos
El valor de golpear
Todo lo que está maldito.

Que el año nuevo no tiene
Escasez de leche y trigo,
La miseria está en aquellos
Que acaparan sin sentido.

Recibamos, pues, al año
Con ansias de ser martillo,
Y aplastemos de una vez
Todo lo que está podrido.


Antonio Capilla Loma, 30-12-2012

jueves, 13 de diciembre de 2012

MI HOMENAJE A MARÍA SANGÜESA


TIEMPO DE UVAS
 

Bajo el sol, verdes uvas
van madurando su ácida existencia
de promesas de vidrio.
Discurren entre las cepas procesiones lentas,
sucesión de días como hormigas,
insectos laboriosos
de oscuro caminar en blancas hojas.
Arracimadas horas
en redondas cuentas de zumo.
Paganos rosarios en busca
de algún rito que redima su morir
en bocas de anónima sonrisa. 

Caerá el verano, serán los blancos calendarios
puñados de rastrojos y pavesas
de risas en los campos.
Bayas que habrán tornado su acre jugo
en dulce contenido, oscuras cuentas
de augurios de ebriedad tras la vendimia.
Y tu risa y la mía, en racimos
de apresados cristales y bodegas de estirpe,
mostrarán denominación de origen
debidamente etiquetada:
Viñedos de quimeras e incumplidos destinos.
María Sangüesa García

SERÁ ESTE OTOÑO

Un hálito de viento
posa efímeras coronas- encendidas de sed-
sobre grises aceras.
Hojas de olvido y anilladas saudades
derraman sus secas transparencias
de adelgazadas sombras.

Busco enraízarme en firmes rocas
como una vieja encina
que ahonda en ellas con tibieza de greda
y terquedad de tiempo.

Será este otoño que me crece dentro
y va durmiendo sus latidos en mis venas.
Será este otoño que me apaga
los tañidos del pulso
y los sueños me enturbia de hojas secas.
 María Sangüesa García
MARÍA SANGÜESA GARCÍA

domingo, 9 de diciembre de 2012

MI HOMENAJE A MANOLY FERNÁNDEZ SANTAMARÍA

En estos días amargos para Manoly por la pérdida de su esposo quiero mandarle desde aquí un abrazo muy grande.

 Manoly, tú eres fuerte y, a pesar de estos trances tan duros, yo sé que vas a superarlos. Ánimo  y adelante. Ya sabes que puedes contar con nosotros.

LA MUERTE SIGUE LATIENDO

La muerte sigue latiendo
acompasada en mis arterias,
la angustia no aflojó 
su garra en mi garganta 
y la tristeza pliega su embozo 
contra las sábanas nocturnas.
Por las mañanas maquillo 
mi soledad ante el espejo 
y salgo con mi máscara 
a cosechar jornales, 
a consumir jornadas, 
a construir palabras. 
No he llegado hasta el limbo. 
Pero has puesto tu piedra 
en medio de mi charca 
rompiéndome en anillos, 
y muerte, dolor y angustia 
abren tres círculos concéntricos
que convergen cerrados hacia tí.
Has roto la quieta, tersa 
superficie estancada, 
que ondula y olea 
multiplicando tu imagen, 
aclarando mi soledad 
como un rayo de luna 
que descifra las aguas de la noche.


Manoly Fernández Santamaría


     A MI AMIGO VÍTOR A. BUENO
     ( narrador y poeta venezolano, encarcelado injustamente en su país)

No agradezco nacer: no lo he pedido;
no agradezco vivir: no lo deseo;
no agradezco por mí lo que poseo; 
no agradezco mi humano sinsentido. 

No agradezco este espacio concedido, 
no agradezco mi alma por trofeo, 
no agradezco lo bello en lo que creo, 
no agradezco, por ser, haber nacido. 

Quisiera desnacer del sol y luna, 
de mí, de tí, de cuanto vida ofrece 
hermoso y duro, ya desde la cuna. 

Saberse entre los hombres desmerece, 
de tal manera, duelos y fortuna, 
que no agradezco el día que amanece.

Manoly Fernández Santamaría


MANOLY FERNÁNDEZ SANTAMARÍA