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lunes, 28 de octubre de 2013

LUMINOSA CRISÁLIDA (poema leído en el "Primer Encuentro de Poetas de Ahora"




LUMINOSA CRISÁLIDA

Has llegado desnuda
Luminosa crisálida
Alumbrada en la mente.
Y contemplo en tu piel
Con tus ojos de luna
Con tus ojos de luz
La imagen de otro mundo
Que sin embargo es nuestro.

Interpelo tu acento
Y el latido está en ti
Que nos mueves al pálpito.
Estridor de las alas
En tu canto de sombras
En tu canto de luces
Eres tú la cigarra
Que nos tienes alerta.

Doncella de los sueños
Te asemejas a un grillo
Que no quiere dormir.
E iluminas la carne
Con tus mágicos élitros
Con tu canto infinito.
Vestal bella, ¡tan bella!,
Que en tu seno me alcanzo.


(Antonio Capilla, Luminosa crisálida, poema inédito, Pozuelo de Alarcón, 2013)

viernes, 11 de octubre de 2013

DEDICADO A MI MADRE (en la voz de Jorge del Nozal)



DEDICADO A MI MADRE

Cae de noche la tormenta
Agua y fuego... Fuego y agua...
Fuego y llaga de agonía,
Agua y llanto de tormento,
Si Cristo mujer naciera
Fueras Cristo, madre mía.

Herida de amor callada,
Abierta herida de amor
Que anegas barro, cemento,
Piedras de mi humilde hogar,
El Silencio te encontró
Compañera a su medida
Y junto a tu lado va.

Y nos habla el sentimiento
Por tus obras femeninas,
Y encarnose todo el verbo
En tu entrega maternal,
Y trocose en un altar
La casa en que yo vivía.

Si del vaso colmenero
Jamás se extrajo el acíbar,
El acíbar si va al vaso
Amarga la miel más fina.
Y así en tu cuerpo ligero
Urgaron penas umbrías
Que abrasándote el costado
Te consumen noche y día.

La Sombra escucha tu llanto,
Tu inconsolable dolor
Porque lloras por tu hija.
¡Qué pena!, dolor y pena
Fuego y fuego de agonía
Por mi hermana que murió.
Agua y agua doloridas
Te brotan del corazón.

Un ángel mira a la Tierra
Y al ver tan grande aflicción
Llora lágrimas de estrella.
Y en la noche también yo
Te escucho gemir.
                                                              ¡Ay!, Viento,
¡Ay!... Quién pudiera en tu lomo
Volverle la espalda al tiempo.

Lluvia, rayos, agua y fuego,
Dolor y llanto, Lamento,
Inundan mi habitación.
Dolor de madre, Silencio,
Que su niña, que su aliento
Como brisa se quedó.
¡Qué aciago llanto!, Agonía,
Que su niña, su alegría,
Como el rayo se marchó.
¡Qué amor tan grande!, Tristeza,
Que de pena, ¡ay!, de pena,
De tristeza, de silencio,
De agua y fuego se quebró.

(Antonio Capilla Loma, Y el Corazón al Viento, I.S.B.N.: 84-404-9271-5, Madrid, 1991)

lunes, 7 de octubre de 2013

POEMA LEÍDO EN EL IX ENCUENTRO DE POETAS EN RED


SOMBRA QUE AL TIEMPO ESCAPA


Un relámpago ilumina la alcoba,
Y titilan los muebles
Del interior desnudo.

Siempre que llueve y escapa la luz,
Incandescentes caras de la noche
Son las pobres bombillas
De la oscura ciudad desamparada.

Y un escalofrío enciende los huesos
Testigos mudos del acontecer,
Los muros vergonzosos del presente.

La vida se consume en el incendio
De los días perdidos,
De las tristes reyertas de la nada,
De la desesperanza paralítica.

Hace falta más lluvia,
Lluvia diluvio que limpie las llagas,
Que frote las heridas necrosadas.

Hacen falta relámpagos
Que abrasen las conciencias,
Que enciendan la luz del entendimiento,
Que iluminen el corazón en sombras.

Manos perdidas que no alcanzan manos,
Músculo de fuego que muere helado,
Ojos de hielo que se vuelven páramos...

Sombra que al tiempo escapa,
Y tu vida, luz en la sombra, pasa
Consumiendo la carne
Para no dejar nada. 


(Antonio Capilla, EL ÁGUILA DE FUEGO CON LAS ALAS DEL TIEMPO, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2013)