Google+ Followers

lunes, 27 de enero de 2014

MANANTIAL QUIERO SER PARA MI NÁYADE


MANANTIAL QUIERO SER PARA MI NÁYADE

 Manantial quiero ser para mi náyade
De su goce mi goce y mi desvelo
Ser agua que al nadarme se remansa     
Por ella vivo y muero.

A veces soy tejón y me reprocho
Que no esté yo a la altura que deseo
Para ofrecer de mí lo más sublime
Por ella vivo y muero

Soy una farsa si al amor maltrato
Apártese de mí si lo merezco
Que amor cuando maltrata no es amor
Por ella vivo y muero.


 Copyright Antonio Capilla Loma

domingo, 19 de enero de 2014

EN VERSO SÁFICO


EN VERSO SÁFICO


En verso sáfico a mi amada llamo,
En el poema que en mi carne escribo,
En la pasión que me consume cuando
Ella es conmigo.

El mar y el sol en ti parecen uno;
El esplendor de tu mirada, el alba.
Eres más grande que la luz del mundo...
Eres su causa.

Y es tu mirada un universo mágico
Y es tu sonrisa un ventanal al cielo
Y es tu palabra un sortilegio extraño...
Tenme en tu seno.

No estés ausente cuando estoy contigo
Que me estremece verte tan distante...
Me falta el aire cuando tú te has ido:
Tú eres el aire.

Tus brazos siento que me abrazan cuando
El halo triste de mi ser me cierne.
Sin ti soy nada que por ti me alcanzo...
Tenme en tus sienes.

Y yo me enfado si me siento solo,
Soy una sombra si no estás conmigo
Y así tu ausencia viene a mí... Y de pronto
Soy como un niño.

De sed el agua inagotable bebe
Del pozo abierto que nunca se agota,
Mi pozo llena lo más hondo... Tienes
Sed en tu boca.

Morir por ti y en tu interior es vida,
Y yo al vivirme en tu interior me muero...
Mi vida entera en tu querer es cima:
Tú eres mi lecho.

Oh, claro día en que yo vi primero
La flor primera de la primavera...
La sola y única que yo consiento
Ser en mi esencia.



En EL FUEGO EN LA PALABRA, Huerga y Fierro Ediciones, Madrid, 2012

viernes, 17 de enero de 2014

BEBIENDO EL INFINITO DEL VINO DEL AMOR


BEBIENDO EL INFINITO DEL VINO DEL AMOR



Florecen mis palabras, mujer, en primavera
Y buscan sus latidos la inspiración del cielo;
Por ti sus letras quieren ser tuyas las primeras
En ofrecer las flores que adornarán tu pecho.

Los frutos de mi ingenio como un vergel entregan
Esencias de fragancia para cubrir tu cuerpo;
Mujer, yo a ti me ofrezco como el rocío a la hiedra
Y vierto mis semillas al limo de tu seno.

Fundidos nuestros cuerpos en soles de pasión
Gozamos de una estrella el fuego y su latir
Bebiendo el infinito del vino del amor.

Con nuestro amor los odres se colmarán así
Y el vino de la dicha será para los dos
Como el edén ignoto y hallado en tu jardín.


En EL FUEGO EN LA PALABRA, Huerga y Fierro Ediciones, Madrid, 2012

miércoles, 15 de enero de 2014

QUÍTALE AL ASTRO SU LUZ


QUÍTALE AL ASTRO SU LUZ


Quítale al astro su luz,
Coge del fuego la llama,
Róbale al día la sonrisa
Y al desierto la nostalgia,
Pero de mi propio ego
No intentes sacarme el alma.

Quítale al viento su fuerza,
Deja al santo sin peana,
Toma del eco la voz,
De los valles las montañas,
Pero de mis sentimientos
No arrebates a mi amada.

Quita al rayo su energía,
Deja al océano sin agua,
Niégale al rosal las rosas,
Y al ocaso la añoranza.
Pero déjame ser yo,
Que sin ella no soy nada.

En VIENTO DEL SUR, Huerga y Fierro Ediciones, Madrid, 2009



domingo, 12 de enero de 2014

EL DÍA

EL DÍA


La tenue luz perfila
De unos cuerpos opacos la silueta.

En la penumbra de la alcoba...
Dos mundos.

Claroscuro de la mente que piensa,
Luminosidad del alma que sueña.

Junto a mí...
Tu realidad tangible.

Y en la noche de mi noche...
El día.


Antonio Capilla, VIENTO DEL SUR, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2009

sábado, 11 de enero de 2014

LA VOZ QUE NUNCA CALLA


 LA VOZ QUE NUNCA CALLA

Ante el televisor
Contemplas las imágenes
Y sientes que muy dentro
Se quiebra tu inocencia
Y sientes que en tu mente
Aquella voz no calla...

Hombre de poca fe
Envaina ya la espada
Porque el que a hierro mata...

Martillo del hereje
Quien habla en tu interior
No gusta guardaespaldas.

¿Quién es, quién es, quién es
La voz en el desierto,
El fuego en la palabra,
La voz que nunca calla?

A ti te digo que
Trescientas veces tres
Lo seguirás negando...

Escúchalo, Zitránger,
O como seas llamado:
No tres, ni tres más tres...
Trescientas veces tres,
Quizá hasta el infinito
Lo seguirás negando...

Estirpe que me niegas,
Hombre de mala fe,
¿De quién eres vicario?
De quién, de quién, de quién...

Pues, si el hombre sencillo
Se sigue aún engañando
Con tantos oropeles
E inciensos inflamados,
Tal vez alguna vez
Se sienta defraudado.
Tal vez, tal vez, tal vez...

Corriente que no pasas
Ni seguirás pasando
Como agua pura y limpia...
Quizás este inocente
Alguna vez, un día,
Aparte su mirada
De lo que se ha apartado
Y quiera caminar
Sin pastor ni rebaño.

Lo habéis oído bien:
Sin pastor
Ni rebaño.


Antonio Capilla, en EL FUEGO EN LA PALABRA, Huerga y Fierro Ediciones, Madrid, 2012

lunes, 6 de enero de 2014

Fijaos, aún resuenan las doce campanadas de Nochevieja en mis oídos y ya estamos a 07-01-2014: tempus fugit ad infinitum.


INFINITUD


Torrente de agua es 

El goce que por ti en mí espejea;

Delirio de pasión,

Caballo desbocado en la pradera

Libre de toda traba.


Sublime frenesí

Que en su verdad a un tiempo luce y ciega;

El ritmo se detiene,

Los dos somos en uno infinitud,

Destello que aniquila.


Lo eterno es para mí

El goce del amor, ¡Oh, dulce entrega!;

Privado de mi ser

De tu seno la vida el embeleso…

Oh, éxtasis de amante.



INFINITUD, poema II, en EL ÁGUILA DE FUEGO CON LAS ALAS DEL TIEMPO, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2013

viernes, 3 de enero de 2014

QUE NO ME DA LA GANA, QUE NO Y

QUE NO ME DA LA  GANA, QUE NO Y NO

Que no me da la gana
De escribir SOLO lindezas que alegren
A burguesitos de alcoba y sillón
A caracoles sin cabeza
A empalagosas damiselas.

Que no me da la gana
De endulzarles la boca
A los que en sus sillones
Plácidamente duermen
El suelo de los justos.

Que ya está bien de escribir poesía
De mantequilla  y  mermelada
De luces de colores
De pastores felices
Y estrellas en los ojos

QUE NO ME DA LA GANA, QUE NO Y NO.

Copyright-Antonio Capilla, 3 de enero de 2014