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miércoles, 4 de enero de 2017

EL MILAGRO DEL AMOR

Los niños y niñas de 4º y 6º de primaria del CEIP Manuel Sueiro de Ourense han llevado a cabo la representación del auto de navidad que he incluido al final de la 2ª EDICIÓN AMPLIADA DE LÚA. Desde aquí quiero dar las gracias a Mari Carmen Aldemira Requejo que me pidió la obra para representarla en el colegio, a los maestros y maestras que han colaborado para ello y, naturalmente, mando todo mi cariño a estos pequeños artistas.
Para la mejor comprensión de los diálogos os dejo a continuación el texto de la obra cuya representación podéis ver en el enlace siguiente:
Lúa, ¿qué te parece
si antes de despedirnos
un belén obsequiamos a los niños?
EL MILAGRO DEL AMOR
(Representación dramática para un belén viviente en un solo acto).
Escena primera.
(Salen los Reyes Magos y se dirigen al público; después hacen mutis por el foro).
Melchor: No estaba nublado el cielo
las estrellas alumbraban,
mas la luz de aquel lucero
a todas las eclipsaba.
Gaspar: Por nuestro saber de astrólogos
sabemos que esta señal
nos conduce al Niño Dios
que a los hombres va a salvar.
Baltasar: En un pesebre ha nacido
quien ha de ser rey de reyes
y a nuestra estrella seguimos
al fin del mundo si quiere.
*****
Escena segunda.
(Unos peregrinos, dos hombres y dos mujeres, desde lo alto de una loma contemplan a distancia a un grupo de pastores que están sentados alrededor de una hoguera).
(Poniendo el foco en los peregrinos).
Peregrino 1: El sol se nos ha escondido,
la luna ya está luciendo,
dejemos de hacer camino
y un poco aquí descansemos.
Peregrina 1: Mirad ahí abajo, amigos,
¿veis como yo en la vaguada
junto a un aprisco pastores
a la luz de aquellas llamas?
Peregrina 2: El ganado en el aprisco,
los pastores descansando
arrimándose hacia el fuego
parecen muy animados.
Peregrino 2: ¡Qué frío!, ¡me estoy helando!
al rescoldo de la hoguera
quisiera estar yo sentado.
¡Vamos, pues, sin más esperas!
(Poniendo ahora el foco en los pastores).
Pastor 1: No parece una ilusión
aunque nos resulte extraño
lo que anoche nos pasó
tras recoger el ganado.
Pastora 1: Yo me quedé sorprendida
y retrocedí admirada
al ver esa luz divina
que desde el cielo alumbraba.
Pastor 2: Pues yo, que cortaba leña,
al mirar tu sobresalto
no hizo falta que la viera
para sentirme asombrado.
Pastor 3: Y, yo reconozco, amigos,
que no me asombro de nada
pero el fulgor de esa estrella
ningún astro aventajaba.
Pastora 2: Si hablar entre nosotros
un pensamiento tuvimos
admirable y asombroso
ya que pensamos lo mismo.
Pastora 3: Y, ¡dale con el pensar!
Te digo que fue una voz,
algo sobrenatural
que a todos nos asombró.
Pastora 4: Algunos lo habéis pensado,
nosotras lo hemos oído,
pero sin duda está claro
que se trata de un prodigio.
Pastor 4: Pues yo digo que fue un ángel
que a todos nos ha querido
transmitir la buena nueva
recordad lo que nos dijo:
(Los pastores quedan en suspenso mientras se oye una voz en off).
Ángel: No lejos de este lugar
ha nacido el rey de reyes.
¡Corred, dejad todo atrás
que un nuevo tiempo nos viene!
De un establo en el pesebre,
fijaos si es misterio o no,
ha nacido un niño hermoso
que es del mundo salvación.
(Pastor 5, en actitud reflexiva evoca su recuerdo).
Pastor 5: Ha sucedido un milagro
- oímos todos que dijo.
Corred, ¿qué estáis esperando
para acudir pronto al sitio?
Pastora 5: Amigos, no puedo más,
quedaos o venid conmigo;
lleguemos pronto al lugar
del revelado prodigio.
(Los pastores se ponen en marcha. Se pone ahora el foco en los peregrinos).
Peregrino 1: El ganado en el redil,
los pastores se nos marchan
no podremos descansar
con ellos junto a las llamas.
Peregrino 2: Seguro que en los zurrones
que en los hombros se han colgado
llevan manjares sabrosos
con que pueden obsequiarnos.
Peregrino 3: Llevará uno requesón.
Otro, leche y miel de brezo,
y no hay camino sin meta
ni pastores sin corderos.
(El foco ilumina ahora un rincón del escenario en que aparece un astrólogo).
Astrólogo: Un lucero va marcando
la dirección del sendero
y todos ya no descansan
pensando en ser los primeros.
Dejando atrás la cañada
por entre pastos y brezos
han divisado una cuadra
iluminada de lejos.
*****
Escena tercera
(Se abre la escena con un belén viviente, cada uno va caracterizado como las figuras tradicionales. Entre todos ellos de manera destacada se encuentran nuestros protagonistas).
Pastor 1: No estaba nublado el cielo
las estrellas alumbraban,
mas la luz de este lucero
a todas las eclipsaba.
Pastora 1: Y la luz del astro hermoso
por detrás iluminaba
de nuestro Niño el pesebre
en este establo y morada.
Pastor 2: Al fin todos aquí estamos
y el milagro del amor
en este Niño divino
nos alegra el corazón.
Peregrino 1: Trabajito nos costó
y aunque con la lengua afuera
llegamos con los pastores
¡Estamos enhorabuena!
Peregrino 2: Por ser ellos los primeros
al niño que está entre pajas
con sus humildes presentes
lo festejan y agasajan.
Peregrino 3: Uno se acerca al pesebre
y le ofrece requesón,
rica miel y rica leche
de su hacienda lo mejor.
(Llegan los Reyes Magos y se dirigen al público).
Melchor: La estrella al fin se detuvo
señalando este portal
en que este niño ha nacido
para el mundo iluminar.
Gaspar: Y nace lleno de amor
a toda estrella eclipsando
el niño que a todos salva
por amor, nuestro milagro.
Baltasar: ¡Qué bien que estemos aquí
y podamos obsequiar
oro, incienso y mirra al Niño
que es amor de eternidad.
Voz en off: Niños, todos al unísono
cantemos un villancico,
¡que suenen las panderetas,
que el Niño Dios ha nacido!
(Cantan un villancico, público incluido).
*****
Lúa, hemos llegado
al principio del fin,
que sean los lectores nuestros jueces
y digan si este cuento ha de seguir.

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